sábado, 21 de julio de 2007

Regina Spektor - Begin to Hope (2006)


Terminas de abotonarte la camisa y buscas una botella de coca-cola vacía, de esas de medio litro, de vidrio. La llenas con agua y caminas hasta el jardín de tu vecina, le robas un par de flores a la vieja, las pones en el florero-cocacola y sales corriendo.
Llegas sin despeinarte a la casa de tu novia y tocas el timbre. La puerta se entreabre y se asoma una cabeza algo despeinada y un ojo rojo y entrecerrado. Sonríes. Te abren la puerta y se olvidan de ti. Saludas a Polly Jean y le preguntas por su hermana. Te señala el piso de arriba mientras vuelve con pasos lentos al living, donde la esperan sus amigos, que terminan de armar un pito y que si llamaran Polly Jean a Polly Jean perderían un par de dientes y por eso la llaman PJ. Tú siempre la llamas Polly Jean pero no te pega, sólo te mira como si fueras una pérdida de tiempo de la naturaleza y suspira esperando que te parta un rayo. El rock a todo volumen te molesta un poco en los oídos. Le sonríes a los amigos de Polly, miras por un segundo sus piernas flacas embutidas en unos jeans apretadísimos y subes la escalera.
Con cada escalón las guitarras y batacas se van apagando y comienzas a distinguir el sonido de un piano. Sabes quién pulsa las teclas y reconoces la canción. Te quedas un rato frente a la puerta, sin ganas de golpear, pero finalmente lo haces y oyes cómo unos dedos resbalan por las teclas y la canción termina abruptamente. Al rato te dicen que pases. Lo haces. Sonriente.
Entregas las flores y te sonríen, pero no solo porque el regalo sea una forma divertida de hacer un regalo típico, sino también porque la situación es algo estúpida. Tu propia sonrisa es genuina, pero eso es porque siempre tardas en entender las cosas.
Hablan un poco sobre nada y luego le preguntas que por qué no toca algo. Ella dice que no le gusta que la vean tocar. Cierras los ojos y dices que no la verás. Otra sonrisa incómoda. Regina se sienta al piano y comienza a tocar algo en forma insegura. Al rato comprueba que no tienes intención de abrir los ojos y se suelta, y comienza a cantar con su preciosa voz una canción triste y divertida e infantil e irónica y de pronto su voz se eleva y se eleva en algo parecido a un grito pero muy afinado y de pronto Regina se calla y deja de tocar el piano y abres los ojos y los de Regina apuntan directo a los tuyos y te dice que lo mejor sería dejar de verte.
Tratas de abrir la boca para decir algo ("¿por qué?" "¿qué fue lo que hice?" "¿perdón?" "¿como dice que dijo?" "¿me estás hueveando?" "¿quieres comer papas fritas?" se me ocurren como posibilidades, pero quién sabe) y sólo sale un tartamudeo que Regina interrumpe diciendo: "en serio." Nada de ya lo pensé bien o tú sabes lo que hiciste o no eres tú soy yo o cualquier otra cosa más coherente, solo "en serio".
Así que no se te ocurre qué más decir. Así que te pones de pie y te encoges de hombros. Así que aunque todavía estás shockeado y la pena aún no aparece intentas poner cara de pena, te despides y sales de la habitación. Al bajar un par de escalones vuelves a oír el piano. Te rascas la cabeza.
Llegas al primer piso y y el ruido de voces y risas se apaga. Miras hacia el living y todos te miran de vuelta. Polly Jean y sus amigos tienen problemas para ubicarte con sus ojos pequeños y enrojecidos, pero la intención es mirarte. Con pena. Luego Polly Jean te apunta con el dedo y se larga a reír. No es una risa cruel, es risa de niña. De mujer volada. Probablemente pensó en un chiste buenísimo mientras te miraba, un chiste que no tiene nada que ver contigo.
Pero tú te tomas mal la risa de Polly Jean. Te dan ganas de ir a darle un buen par de cachetadas. Claro que no lo vas a hacer, porque sus amigos te sacarían la cresta. Y por lo demás PJ te sacaría la cresta antes.
Queda el recurso de salir corriendo con los ojos llorosos y no volver nunca más. En cuanto cierres la puerta todos se largarán a reír y luego quizá baje Regina y también se rían de ella y qué se yo, lo que pasa en estos casos, terminas olvidándote de todo y rehaces tu vida o algún cliché de película gringa por el estilo.
Pero Polly Jean se ríe tanto que se cae del sillón donde estaba sentada y queda tirada de espaldas en el suelo, aún riéndose, y todo lo que ves son sus piernas flacas como nadando en el aire, como patas de araña, y eso te hace recordar un chiste buenísimo y te largas a reír, y los amigos de Polly Jean te miran extrañadísimos, pero PJ sigue riéndose y de alguna forma las risas de ambos se complementan y crean una música hermosa pero sin ningún significado, una música vacía, hermosa pero estúpida pero hermosa, y luego sigues riéndote pero también subes la escalera, saltando de a dos o tres peldaños, y llegas a la puerta de la habitación de Regina, y oyes el piano, y la canción es hermosa y divertida pero de nuevo algo triste, o quizá sólo irónica, pero alguien te dijo una vez que todos los irónicos del mundo eran unos amargados que intentaban superar su amargura con elegancia (la que te lo dijo era una chica muy guapa y muy inteligente, cajera de supermercado, que se tiró desde un puente), y por alguna razón recuerdas eso justo ahora, pero no crees que sea cierto, así que entras sin golpear, riéndote, y Regina te queda mirando, sorprendida pero sin la sonrisa incómoda y tratas de reírte pero apenas puedes respirar y ella sigue sin decir nada y el ritmo de todo va disminuyendo, haciéndose más lento junto a tu respiración y sus pestañeos. Se queda en silencio, sin despegarte la vista, esperando que recuperes el aliento y dejes de reírte, y cuando estás a punto de abrir la boca para decirle algo (contarle el bendito chiste o decirle que de verdad la amas o que por qué no van a tomarse un helado o que huyan juntos a la frontera con México o hacer un comentario acerca del clima o decirle hey Regina, nice rack o sólo hey remember that time when I would only smoke Camels) se pone un dedo en los labios, te dice shhhhh bien bajito y luego repite, muy seria, sin sonreír: en serio.

Web
Wikipedia
AllMusic

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7 comentarios:

Memeth dijo...

Qué bueno que las cosas se muevan otra vez.

Osorno sigue siendo lo mismo de siempre, pero cada día o me absorve más o transfiguro mi entorno para no hacerlo tan monótono...

Será.

Un abrazo para todos.

Ahora hago la reseña de los Smashing.

Antonio de la Muerte dijo...

Hay que entender que por un instante pensé en mandarte un email deseándote sólo lo peor del mundo, pero lo descarté, me pareció un poco exagerado, así que después pensé que sería mas apropiado conseguirme tu dirección en Antofagasta y mandar una carta con algún químico volátil y letal para erradicar del suelo del mundo a toda tu raza, la que está en tu casa, al menos. De verdad que lo intenté, pero no sé de dónde sacar tu dirección, y no sé de dónde sacar químicos volátiles altamente letales (si lo supera, tal vez ya estaría muerto, yo y mucha gente). Así que me dije: ¿Y qué tiene de malo participar en el jueguito éste, si ya todos lo hacen, y más allá de eso, qué me importa? Así que acá en los comentarios a lo que se escribe te voy a poner la puteada (si lo que pasa es que en realidad lo entendí todo mal, lo siento, pero soy un idiota, ya sabes):
Me parece exagerado, realmente exagerado, que te guste Regina Spector. Estoy conciente de que lo que a ti te gusta es problema tuyo y toda esa basura tolerante que se proclama por estos días en occidente. Pero es que esa música de pendeja idiota que no sabe escribir nada inteligente más allá de lo que sus amigas feas pero automisericordes aceptan (no hay mala intención ahí) me entra en la caebza como una taladro percutor, y me salen los chorros de buenas intenciones a borbotones, y me quedo sin mis queridas buenas intenciones, sólo ganas de matar a alguien y mandar mi vida al carajo, y es verdad que el cuentito te quedó bonito, como un ramo de flores caras, o una tarjeta romántica, o una carta de amor desesperada.
Y es que estoy lleno hasta las orejas de rabia, hay cosas que no se transan. No hay nada afuera de nuestro propio dolor por el placer ¿o si? Mil veces las Hormigas del sinsentido van a comerle los ojos al inocente hermitaño hambriento que electrifica los mares del intelecto con palabras simpáticas y peligrosas ¿Para qué seguir intentándolo? lleno de basura.
lleno de basura.
lleno de basura.
uno de estos días, espero, un camión atiborrado de mecanismos de defensa de la libertad molecular del hombre va a venir a aplicarle técnicas de disuasión a tu nostalgia...
En fin... ¿Cómo chucha pódí ser tan flaite pa que te guste esa pajera que canta huevadas? Espero que enmienden esta mierda. es una verdadera decepción.

Rodrigo Haym dijo...

Qué bueno que te gusto el disco, Felipín.

Rodrigo Haym dijo...

... pero ermitaño es sin h, todo hay que decirlo.

chris dijo...

Round 2...?

(hasta ahora va ganando el kid de la muerte, pero por puntos)

chris dijo...

vamos, que el árbitro se está cansando, el público se está impacientando, una mosca vuela por el ring, las modelos que desfilan con los números se están acariciando, tal vez se besen. Don king habla por celular: está contratando un par de matones para romperles las piernas a los dos por no querer pelear.

chris dijo...

Una semana después el árbitro se quedó dormido. Antes había tirado la toalla por los dos. Descalificados por huevones.
Al público le devolvieron la plata, los boxeadores fueron demandados y les quitaron hasta la casa. Hoy son fugitivos y viven en Loncura.
Son vecinos y buenos amigos. Uno está casado con una huasa, el otro con una china ciega y sorda. Sus hijos se agarran a cachos cada vez que se ven.
A veces se fuman un pito en el bosque de pinos, al lado del regimiento, al lado de la carretera.
Es el 2050 y todavía no se han inventado los autos voladores.