viernes, 15 de junio de 2007

Lost Highway OST (1996)


El otro día conversaba con X sobre las fugas disociativas: cuando uno súbitamente pierde la noción de la propia identidad y puede llegar a adquirir una nueva, incluso durante años, antes de recordar quién se era originalmente, todo esto acompañado por un viaje inexplicable del que despiertas a kilómetros de tu hogar. Me interesaba el tema para un cuento, pero la conversación se fue rápidamente hacia otro lado, debido al odio visceral, o más bien desprecio soberbio, que siente X por la literatura. Yo quería examinar la forma en que alguien se siente al momento de cambiar de identidad, cómo lo hace, cómo decide quién es ahora, qué sucede al recordar quien se era antes. A X le interesaba más discutir el por qué se consideraba enfermos y víctimas a quienes sufrían fugas. Según él, siempre eran buscadas, ya sea consciente o incoscientemente. No me pareció un gran descubrimento, pero él replicó que había que sufrir una fuga y recuperarse para entender que, simplemente, era la opción fácil al suicidio. Se escapaba de los problemas, se volvía a empezar y, en caso de que tus familiares o amigos te descubriesen o súbitamente recuperases la memoria, todo el mundo te trataba como a un pobre enfermo y tus errores del pasado quedaban perdonados. Así que era como morirse y ser el muerto del que nadie dice algo malo, pero sin morirse. La enfermedad perfecta.
Le pregunté entonces por qué decía eso de que había que sufrir una fuga para entenderlas. ¿Acaso él había perdido su identidad en el pasado? X me quedó mirando como si yo fuese un imbécil. Luego me dijo que era un imbécil y se fue.
Anteayer pensé en subir este disco, la banda sonora perfecta para una película increíble. Recuerdo los escalofríos mientras veía Lost Highway a las 4 de la mañana, a oscuras, tratando de entender qué mierda estaba pasando, antes de tener la más mínima idea de lo que era una fuga disociativa. Así que busqué el disco y lo abrí con el reproductor mientras revisaba un par de páginas web sobre la película.
El experimento no fue experimento, fue un descuido idiota. Pero tuvo resultados.
Una de las páginas quedó abierta sin que yo me diese cuenta. Tampoco me di cuenta de que la página en cuestión tenía música: un loop infinito de I'm deranged, Perfect Drug y un par más. Cuando me puse a escuchar el disco, me acosté y cerré los ojos, sin percatarme de que el loop de la página web estaba reproduciéndose encima. Así que escuché la banda sonora completa mientras se oía a Bowie decir que estaba loco, o a Reznor llorar y llorar You're the perfect drug, y otras voces que gemían o crujían o simplemente rasgaban algo.
Para cuando me di cuenta de que algo estaba mal ya era demasiado tarde. Enajenación temporal. La pieza se oscureció, en el techo comenzaron a parpadear las líneas de la carretera y las voces de Robert Blake y Patricia Arquette musitaron palabras incomprensibles en mis oídos. Sabía que si me quedaba dormido tendría un delicioso sueño con la deliciosa Patricia, pero no podía cerrar los ojos. Se me agarrotaron las manos. Vinieron las náuseas. De pronto la música se convirtió en ruido blanco, o mejor dicho en ruido negro, oscuridad sonora, la carretera se iluminó y la voz de Bill Pullman resonó por la pieza, proveniente de un citófono. Pero no dijo Dick Laurent is dead. Dijo eslaf si myaH.
Entonces, por alguna razón, pensé en X. Pensé en que nunca, jamás está presente cuando estoy con otras personas. Sólo habla conmigo, siempre de noche. Lo único que sé de él es lo que me dice él mismo, que es una especie de doctor, o profesor, que alguien lo busca, que nunca entiendo nada.
Era obvio concluír que X era mi propia fuga, mi otra identidad. Quizás a dónde he ido a parar convertido en X, en qué ciudades habré estado, a qué gente he conocido.
Pero X dijo que había que tener una fuga y recuperarse para saber de lo que se estaba hablando. Lo dijo como si él hubiese tenido una.
Me quedé quieto, con los ojos desorbitándose lentamente. Iba a gritar, pero en ese momento X me sacó los audífonos, me sacudió el cuerpo y me dijo con cara de que iba a matarme: ni siquiera lo pienses. No te conviene.
Luego me fui a vomitar.


IMDb
AllMovie
Wikipedia
La página del experimento (exceptuando el loop psicótico, no sé lo que contiene)

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3 comentarios:

Sennin dijo...

Jajajajajaja, qué bien...

Sennin dijo...

Angelo Badalamenti: El cabrón tras la música original de la película...

Anónimo dijo...

de puro aburrido que estoy, y en actitud apocaliptica, voy a establecer explícitamente la competencia entre ustedes dos. hasta la reseña de manson horacio ganaba por goleada,pero con este de lost highway el lucho toma la delantera. te toca horacio, da tumejor golpe, total el lucho aguanta de todo.
felipe.